Una sola desarrolladora · Buenos Aires · horarios de América y Europa
Sin agencia, sin cuatro meses, sin un equipo al que tengas que dirigir. Una sola persona construye tu app para iPhone y Android, arma todo lo que va por detrás y se ocupa de cada regla que te pongan Apple y Google. Precio cerrado antes de empezar. Al final, todo queda a tu nombre.
desde USD 4.500 · normalmente de 3 a 6 semanas · iPhone y Android · las dos tiendas incluidas
La app, las cuentas y todo lo que escribo quedan tuyos. Sin abono mensual.
Empezá donde realmente estás
Sabés qué querés y más o menos para quién es. Quizá tengas un boceto o una app parecida que te gusta. Sin diseñador, sin código, sin cuentas.
Desde USD 6.000 · 4 a 6 semanasPrimer paso: una llamada para dimensionarlo con honestidad Empezaste y te trabasteProbaste con una herramienta de IA o una plataforma sin código, o con alguien que dejó de responder. Funciona en tu pantalla y en ninguna otra.
Desde USD 4.500 · 3 a 4 semanasPrimer paso: te digo qué se puede rescatar Ya está publicadaEstá en las tiendas y algo anda mal. Se cierra sola, malas reseñas, una actualización que no podés publicar, una fecha límite de Apple o Google.
Desde USD 90 por horaPrimer paso: averiguar qué está fallando de verdadLa parte de la que nadie te avisa
Casi ningún proyecto fracasa porque las pantallas fueran difíciles. Fracasan en el hueco que hay entre «funciona cuando te la muestro» y «alguien que no conozco la descargó y también le funciona». Esto es lo que vive en ese hueco.
Equipos viejos, mala señal, la batería al cuatro por ciento, alguien que toca dos veces donde no va. La versión que la gente descarga se comporta distinto de la que está en la pantalla de quien la programó, y la diferencia recién aparece cuando la tienen personas de verdad.
Tenés que permitir que la gente borre su cuenta desde adentro de la app. Tenés que declarar exactamente qué datos recopilás, y eso tiene que coincidir con lo que la app hace de verdad. Algunos rubros, sobre todo préstamos y salud, tienen reglas que rechazan un modelo de negocio entero. Nada de esto se ve hasta que intentás publicar.
Ahí es donde «parece que anda» cuesta plata de verdad. Hay quien queda con la sesión abierta cuando no debería, o a quien el sistema echa sin motivo. Alguien paga y no recibe nada, o cancela y se queda con todo. Pasa tu prueba y falla con tu cliente número cien.
Muchas apps llegan una vez a la tienda y ahí se congelan, porque nadie dejó todo preparado para que un arreglo chico salga el martes que viene. Esa es la diferencia entre una app que existe y un producto que podés seguir mejorando.
La pregunta que seguro te estás haciendo
Si la IA escribe el código, ¿para qué pagarle a una persona?
Es una pregunta justa, y no soy quién para ponerme susceptible. Uso herramientas de IA todo el día, en mis propios productos, y las manejo bastante mejor que el promedio. Son rápidas de verdad.
Pero responden la pregunta que hiciste. No te van a decir que tu idea necesita cuatro pantallas en lugar de once, que justo la función que más te entusiasma es la que te va a hacer rechazar, o que estás por gastar tres semanas en algo que nadie va a usar. Eso es criterio, y sale de haber publicado cosas y haber visto qué pasó después.
Y cuando la tienda te rechaza a las once de la noche, o cambia una regla en marzo y tu app deja de andar, no hay a quién llamar. A un chatbot no le podés reclamar. Lo que me estás comprando, en realidad, es que haya alguien responsable. Si se atrasa, es mi problema. Si la rechazan, me ocupo yo. Si se rompe, le escribís a una persona que ya conoce tu app.
Cómo es el proceso
En ningún momento vas a estar esperando a oscuras, preguntándote qué pagaste. La app llega temprano a tu propio teléfono y mejora cada semana delante tuyo.
Treinta minutos. Me contás qué querés, o me mostrás lo que empezaste. Te hago las preguntas que mueven el precio y después te lo dejo todo por escrito: qué se construye, cuánto cuesta, cuánto tarda y qué me parece mala idea.
No una imagen de una app: la app de verdad, instalada en tu teléfono, que podés tocar y mostrarle a la gente. Áspera en algunas partes, pero real y mejorando.
Las cuentas y el inicio de sesión, los pagos si hacen falta, el lugar donde viven tus datos y las pantallas que todavía eran bocetos. En el orden que saca antes el mayor riesgo.
Las fichas de las tiendas, las capturas, los formularios de privacidad que exigen las dos empresas, la clasificación por edad, la parte de seguridad y la publicación en sí. Yo hago el envío y me ocupo de los rechazos si llegan.
Cuánto cuesta
La mitad al arrancar y la otra mitad cuando la app se envía a las tiendas. Sin sorpresas por hora y sin un abono mensual que después tengas que acordarte de cancelar.
Tenés una idea y nada construido. Yo hago todo.
A medio hacer con IA, con una plataforma sin código o con alguien que se fue.
Ya está publicada y algo anda mal, o algo viene ahora.
Porque le estás pagando a una persona y no a cinco. El número de una agencia incluye un jefe de proyecto, un diseñador, dos programadores, alguien de pruebas y el margen sobre todos ellos. Para una primera versión o un rescate, la mayor parte de eso es estructura que pagás y no usás.
La contrapartida es real y conviene que la sepas antes de decidir: soy una sola persona, tomo un proyecto por vez, y no soy la opción correcta para algo que de verdad necesita un equipo completo.
Los precios arrancan donde arrancan porque la forma de la app decide el resto. Lo que mueve el número no es la cantidad de pantallas: es cuántos tipos distintos de usuario hay, si dentro de la app cambia plata de manos, si tiene que andar sin señal y si pasa algo en vivo. La llamada es la forma de encontrar tu número real, y esa parte no cuesta nada.
Pruebas
No son maquetas. Son apps que podés descargar ahora mismo, con gente real usándolas.
Una app de video y un escáner de productos, dos clientes distintos, las dos construidas y publicadas por mí sola en menos de un mes. En la primera, el diseño cambió a mitad de camino y la fecha no se movió. De ahí sale la promesa de cuatro semanas. No es un número de marketing: pasó dos veces.
Una empresa argentina necesitaba que su gente completara informes con fotos en plantas industriales donde no hay señal. La diseñé para que la app necesite internet solo dos veces por día, y escribí las instrucciones con la claridad suficiente para que el programador junior de ellos pudiera hacer bien su mitad. Se usa todos los días desde abril de 2025.
Una app de objetivos por la que la gente paga, una app para el examen de manejo con 459 preguntas oficiales en tres idiomas y una app social que cofundé. Pasé por rechazos de tienda, devoluciones y reseñas de una estrella en mis propios productos, y por eso puedo contarte de antemano cómo se va a sentir tu lanzamiento, en vez de prometerte que va a ser tranquilo.
Algunas apps de clientes están publicadas a nombre del cliente, que es lo normal y es también como se va a publicar la tuya. En una llamada te puedo mostrar cualquiera de ellas en vivo, incluidas las partes que salieron mal.
Todo lo que publiqué
Cuatro apps mías, tres hechas para clientes, dos herramientas que mantengo y un paquete de código abierto. Todas publicadas, todas se pueden abrir en los próximos treinta segundos.
Incluidas las dos apps que fueron de un archivo de diseño a la App Store en un mes cada una, y la app de campo que funciona sin nada de señal.
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Respuestas
Escritas en serio, con números reales, porque prefiero que llegues a la llamada sabiendo todo esto. Gratis, sin dejar tu correo.
Con quién vas a trabajar en realidad
Soy Valentina. Nueve años haciendo apps para teléfonos, hoy desarrolladora móvil principal en una empresa financiera, donde la mayor parte de mi trabajo es arreglar cosas en apps publicadas que otras personas no lograron resolver. Sin agencia, sin juniors haciendo el trabajo real, sin un ejecutivo de cuentas en el medio. La persona de la llamada es la persona que hace tu app.
Antes de esto di clases de programación seis años en una universidad técnica. Por eso vas a recibir explicaciones claras en vez de jerga, por eso te voy a avisar cuando estés por gastar plata al pedo, y por eso lo que entrego al final está escrito para que la próxima persona pueda leerlo.
Si sos de las personas que quieren saber: trabajo con Flutter, que es como un mismo desarrollo cubre iPhone y Android a la vez, y la parte que guarda tus datos la escribo yo misma, así no hay un segundo proveedor al que coordinar. Si nada de eso te dijo nada, no hace falta que te lo diga.
Antes de agendar
Para una primera versión hecha por una sola persona, el rango habitual es de USD 4.500 a 6.000, y el número cerrado sale de la primera llamada. Las agencias cobran bastante más porque estás pagando un equipo de cinco.
Aparte, las tiendas cobran lo suyo: Apple, USD 99 al año; Google, USD 25 una sola vez. Las dos, a tu nombre.
Sí, y es el punto de partida más común. Traé lo que tengas: un boceto en papel, una app parecida que te gusta, o simplemente la frase con la que se lo contás a tus amigos. La primera llamada convierte eso en una lista concreta de qué se construye, y muy seguido lo vuelve más chico y más barato de lo que esperabas.
A veces sí, y te lo voy a decir con honestidad en la llamada. Si de verdad solo hay que enviarla, es un trabajo chico y lo cobro como tal. Lo más común es que además haya que arreglar algo por detrás antes de que cualquiera de las dos tiendas la acepte, y prefiero mostrártelo en treinta minutos y no descubrirlo en el segundo mes.
Te lo voy a decir, y te voy a señalar exactamente qué partes. Normalmente son una o dos piezas, no todo, y nunca vi un proyecto donde no hubiera nada que valiera la pena conservar. Esa evaluación es gratis y por escrito, antes de que cambie plata de manos.
Tuya, toda, siempre. Tus cuentas de tienda, todo lo que escribo, tus datos, el conjunto. O trabajo dentro de tus cuentas o te entrego todo al final, con una guía para publicar la próxima versión sin mí.
El precio es cerrado y se acuerda antes de empezar, así que pasarme es mi problema y no tu factura. Si a mitad de camino cambiás lo que querés, primero acordamos un número nuevo por escrito. No se factura nada que no hayas aprobado.
Probá. Para algo simple, las plataformas sin código y las herramientas de IA funcionan de verdad, y si el tuyo es uno de esos casos, te ahorraste plata y te lo voy a decir en la llamada.
La mayoría de quienes me escriben ya lo intentaron y llegaron bastante lejos, hasta chocar con las partes que en realidad no son de código: iniciar sesión de forma segura, cobrar y pasar la revisión de las tiendas. Ese es el muro, y ahí es donde empiezo yo.
Todo lo que de verdad necesite un equipo a tiempo completo, los juegos 3D pesados y los modelos de negocio que las tiendas van a rechazar de plano, cosa que prefiero decirte en los primeros treinta minutos y no en el tercer mes. Si no encaja, te lo digo en la llamada y te oriento hacia un lugar mejor cuando pueda.
Sin costo y sin discurso de venta. Traé una idea, un boceto, o eso a medio hacer con lo que estás trabado. Te vas con un plan escrito que podés usar, conmigo o sin mí.
Agendar una llamada gratis de 30 minutosO escribime: vkoniukhova@yahoo.com — respondo en un día hábil.